
Los resultados presentados en ASCO 2026 muestran cómo Prosigna está transformando las decisiones terapéuticas.
Uno de los anuncios más relevantes presentados este año en ASCO fue el resultado del estudio OPTIMA, una investigación que podría cambiar la forma en que se toman decisiones terapéuticas en miles de mujeres con cáncer de mama.
El trabajo demostró que muchas pacientes consideradas tradicionalmente de alto riesgo podrían evitar la quimioterapia sin comprometer sus posibilidades de curación. Detrás de este cambio de paradigma aparece una herramienta clave: Prosigna, una prueba genómica capaz de analizar la biología específica de cada tumor y aportar información fundamental para decidir cuándo la quimioterapia realmente es necesaria.
Los resultados del estudio mostraron que las pacientes seleccionadas mediante estrategias basadas en información genómica alcanzaron tasas de supervivencia libre de cáncer invasivo muy similares a las observadas en quienes recibieron quimioterapia.
Pero el dato más impactante fue otro: entre las pacientes con puntuaciones bajas o intermedias de Riesgo de Recurrencia (ROR), casi dos tercios pudieron evitar la quimioterapia de forma segura.
Estos hallazgos refuerzan el valor clínico de Prosigna como herramienta para personalizar tratamientos y evitar intervenciones innecesarias.
¿Qué es Prosigna y qué información aporta?
Prosigna es una prueba genómica basada en la tecnología PAM50 que analiza la expresión de 50 genes relacionados con el cáncer de mama para identificar el comportamiento biológico del tumor.
A partir de este análisis, clasifica los tumores en cuatro subtipos moleculares intrínsecos:
- Luminal A
- Luminal B
- HER2-Enriched
- Basal-like
Esta información permite comprender aspectos que no siempre pueden observarse mediante los estudios anatomopatológicos convencionales.
El algoritmo ROR: la clave para estimar el riesgo de recurrencia
Además de identificar el subtipo molecular, Prosigna genera una puntuación denominada Riesgo de Recurrencia (ROR), diseñada para estimar la probabilidad de que la enfermedad reaparezca en el futuro.
Lo que diferencia a este algoritmo es que integra información genética con variables clínicas relevantes, incluyendo:
- El perfil molecular de 50 genes.
- La actividad proliferativa del tumor.
- El tamaño anatómico de la lesión.
Esta combinación permite obtener una evaluación más precisa del riesgo individual de cada paciente y aporta una base objetiva para la toma de decisiones terapéuticas.
Menos tratamientos innecesarios, más medicina de precisión
Durante décadas, la indicación de quimioterapia se apoyó principalmente en características clínicas tradicionales, como el tamaño tumoral o el compromiso ganglionar.
Hoy, herramientas como Prosigna permiten incorporar información biológica mucho más específica, ayudando a identificar qué pacientes obtendrán un beneficio real del tratamiento y cuáles podrían evitarlo.
Los resultados presentados en ASCO a través del estudio OPTIMA representan una de las validaciones clínicas más importantes de este enfoque y consolidan el papel de la genómica como protagonista de la medicina de precisión en cáncer de mama.
Ya no se trata únicamente de conocer dónde está el tumor o cuánto mide. La verdadera pregunta es entender cómo funciona biológicamente. Y es precisamente esa información la que Prosigna pone al servicio de médicos y pacientes para tomar decisiones cada vez más personalizadas.

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